Panamá, 22 de julio de 2026. Marco conceptual, desarrollo, normativa y desafíos del ordenamiento territorial panameño, fueron aspectos tratados por el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) durante un evento con miembros de la Junta Directiva y el Comité de Biblioteca del Club Unión.

Durante la conferencia titulada “Ordenamiento Territorial para un desarrollo sostenible”, el viceministro de Ordenamiento Territorial, Frank Osorio, brindó un análisis de los puntos esenciales que conlleva una buena planificación de los territorios, destacando ciudades como Medellín, en Colombia; y Seúl, en Corea del Sur, que contemplan desarrollos urbanos, recuperación de espacios públicos y renovación de barrios.

En el caso de Medellín, resaltó como elementos catalizadores del desarrollo la descentralización, con una autonomía municipal que permite financiar los cambios con recursos propios; y la continuidad, donde la comuna dispone de un pacto social que logra la ejecución de los planes a pesar del cambio de administraciones.

En Surcorea, indicó que se construyó una autopista que prácticamente restó importancia a un arroyo aledaño, por lo que con un proyecto de revitalización urbana se recuperó ese caudal con un parque lineal, integrando espacios urbanos y a la ciudadanía.

Al referirse a las normas, Osorio puntualizó que se cuenta con la Ley 6 de 1 de febrero de 2006, que reglamenta el ordenamiento territorial para el desarrollo urbano, un ejercicio que en su momento fue bastante visionario, pero 20 años después hay aspectos que no se han logrado desarrollar.

“Panamá tiene una ley que reparte competencias. Yo me atrevo a decir que no falta más norma, falta capacidad municipal para poder hacer cumplir esa norma”, dijo.

El viceministro subrayó que hubo modificaciones posteriores, resoluciones y decretos que complementaron la Ley 6, además se aprobó la política nacional de ordenamiento territorial en 2019 y en 2026 se realiza una revisión del marco normativo. “El ejercicio del ordenamiento territorial de la planificación urbana es multisectorial, transversal y que tiene que ver con muchos actores”, precisó.

Entre los desafíos o retos del ordenamiento territorial en Panamá, Osorio enumeró el cambio climático y gestión de riesgo, urbanización y crecimiento de la mancha urbana, disminución y desplazamiento de la frontera agrícola, presión sobre áreas protegidas y recursos naturales, explotación ordenada y sostenible del turismo, informalidad y la falta de suelo planificado, y la limitada gobernanza.

Sobre el peligro de los asentamientos, alertó que si no se protege el valor de los suelos agroproductivos y se convierten en urbanos, puede resultar una amenaza a la soberanía alimentaria del país.

“Es un suelo que tiene capacidades para producir semillas, si el día de mañana se urbaniza, porque nadie determinó que ese suelo era valioso para producir alimentos, luego eso es irreversible”, enfatizó.

El viceministro hizo hincapié en ese aspecto y que toda la sociedad debe ponerse de acuerdo para planificar, porque afirma que ya una urbanización construida no permite revertirse para darle utilidad al suelo en producción agrícola.