Panamá, 23 de febrero de 2021. A través de las cuadrillas de trabajo, el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial de Los Santos construye cuatro soluciones habitacionales para familias de escasos recursos que habitan en precarias condiciones en los distritos de Tonosí, Macaracas y Las Tablas.
Gilberto Rodríguez, director regional, detalló que las nuevas obras sociales registran avances significativos, de las cuales dos ya están terminadas.
Indicó que las residencias vienen a reemplazar casas improvisadas de madera, zinc, piso de tierra y otras de bloques que estaban totalmente deterioradas por la mala construcción, lo que representaba un peligro para las personas y debido a esto fueron demolidas para en su lugar levantar nuevas estructuras.
La primera beneficiaria será María Franco, de 29 años, quien vive con su hija de 4 años, quien padece de parálisis cerebral infantil, en el sector de Río Viejo del Solar, en la comunidad de El Morro, en el corregimiento del Cacao, en Tonosí.
Debido a que su vieja casa fue demolida, Franco vive agregada con parientes mientras se le entrega su nuevo techo. El sustento lo recibe como trabajadora manual en la escuela del lugar.
En el mismo distrito, en la comunidad de La Bonita, en el corregimiento de El Bebedero, Nedelka Castillo y su esposo Oreste Frías, ambos de 42 años, y sus dos hijos de 22 y 18 años, también se beneficiarán con una vivienda que registra un avance de 70% en la construcción.
La familia reside en un alquiler desde hace más de un lustro y dependen de lo que gana el adulto como vendedor independiente de marisco.
Igualmente, en Las Tablas, en la comunidad de El Charco, en El Trapiche, en el corregimiento de El Cocal, se encuentra terminada la nueva morada de Carlos Huertas, de 48 años, quien vivía solo en una vivienda construida de bloque, pero que presentaba rajaduras considerables en las paredes, la cual no era segura para habitar y le fue demolida para construirle una solución.
Mientras que en Llano de Piedra, en Macaracas, se edifica una unidad básica a Javier De Gracia, de 35 años y sus dos hijos de 9 y 7 años, quienes residían en una casa de madera y zinc y usaban letrinas.
Las cuatro viviendas de 40.96 metros cuadrados constan de dos recámaras, sala-comedor, baño higiénico, cocina, un pequeño portal y área de lavandería, lo que brindará mayor seguridad a las familias beneficiadas.



