Panamá, 25 de septiembre de 2020. En una vivienda construida con materiales improvisados, habita Arturo Ábrego Santos, de 35 años y su familia, conformada por dos adultos y cuatro menores, en la comunidad de La Esperanza, en el corregimiento de Chilibre, en el distrito de Panamá.
El personal del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) del Enlace de Panamá Norte levantó un informe técnico y social, para evaluar las alternativas de respuesta que se brindará.
La evaluación social detalla que el adulto vive con su esposa Omaira Santos Santos, de 28 años y sus cuatro hijos menores cuyas edades oscilan entre uno a seis años, en un hogar de zinc, lona, palos, piso de cemento, no cuenta con paredes y es de un solo espacio.
La familia dispone de una estufa, dos camas de hierro sin colchón, un sillón y comedor chico, únicos mobiliarios.
Además, las personas utilizan letrina, se alumbran con vela o linterna y se abastecen de agua de manera ilegal. El sustento del hogar se obtiene con los trabajos que realiza el adulto como ayudante de construcción o limpieza de lotes con machete, lo que se le ha hecho difícil en este tiempo de pandemia.
Ellos tienen ocho años de residir en el lugar, primero vivían alquilados y desde hace más de ocho meses un adulto de la localidad le cedió un lote que él utilizaba para sembrar, pero no cuenta con los documentos legales.
Ricardo Meléndez, director del enlace del Miviot en Panamá Norte, indicó que tan pronto se conoció de la situación de esta familia se le realizó la evaluación social y técnica para ver la posibilidad de brindarle una respuesta, pero por el momento, no cuenta con un lugar propio donde construirle.



