Regulan dimensiones para sistemas de tratamiento de aguas residuales

Panamá, 18 de febrero de 2020. Con el objetivo de colaborar en materia de salud, infraestructura y actividades afines, los ministerios de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) y Salud (Minsa) se unieron para establecer dimensiones mínimas para la instalación de sistemas de tratamiento de aguas residuales en urbanizaciones, parcelaciones y segregaciones particulares y las que estén dentro del rango de interés social.

La regulación está contenida en nueve cláusulas de un convenio interinstitucional de cooperación, firmado este martes entre las ministras Inés Samudio y Rosario Turner, de Vivienda y Salud, respectivamente, donde fijan las medidas mínimas en 450 metros cuadrados en los lotes y que esas aprobaciones se darán siempre y cuando se compruebe que el lote tiene capacidad de infiltración, debidamente comprobada mediante una prueba de percolación. Anteriormente las medidas de los lotes eran 600 metros cuadrados para todos los proyectos de vivienda.

La prueba de percolación estará a cargo de un técnico idóneo designado por el promotor y el informe de los cálculos de dicha prueba será sometido para el visto bueno de la Subdirección General de Salud Ambiental, con el fin de comprobar que no existe riesgo de afloramiento de aguas residuales y cumpla con las exigencias de las normativas.

La prueba de infiltración deberá hacerse por cada casa y en el área destinada para la construcción del sistema de tratamiento de aguas residuales.
La prueba será elaborada, documentada y certificada por un profesional con idoneidad emitida por la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura, y sometida a consideración de las autoridades de Salud.

El documento señala que el objetivo es establecer un instrumento que regule las relaciones necesarias para potenciar aquellos programas en los que existan intereses comunes entre ambos ministerios.

El Miviot y el Minsa han aunado esfuerzos con la intención de que todas las familias panameñas puedan acceder a una vivienda decorosa y estructuralmente segura; que cumpla con los requerimientos técnicos, ambientales y de seguridad, lo cual como promueve, protege y conserva la salud de estas familias y complementa su bienestar social.