Atienden tres casos de desprendimiento de techo y caída de árbol en Arraiján y La Chorrera

Panamá, 30 de junio de 2020. Tres casos de contingencias por desprendimiento de techo y caída de árbol sobre una residencia atendió personal técnico de la Dirección de Coordinación Nacional de Proyectos y Asuntos Comunitarios (Conapro) del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) en los corregimientos de Puerto Caimito y Barrio Colón, en el distrito de La Chorrera; y Veracruz en Arraiján.

Las fuertes lluvias acompañadas de vientos este fin de semana,  en varios sectores de Panamá Oeste, causaron desprendimiento de techo en una residencia localizada en la comunidad informal Jardines de Mastranto, en Barrio Colón, donde habita Esperanza Castillo, de 28 años, con su esposo de 31 años y tres hijos menores entre edades de cuatro a 12 años.

La casa está construida con paredes de bloque y zinc,  posee servicio de letrina, piso de concreto a medio terminar y no cuenta con los servicios básicos.

El director regional, Chico Solano, informó que también se produjo la caída de un árbol en la casa de Jeovanie Méndez, pescador de 52 años, en la comunidad de Kosovo, en  Puerto Caimito, lo que ocasionó daños en tres hojas de zinc. El reporte indica que la vivienda tiene paredes de madera, está levantada sobre pilotes y no cuenta con los servicios básicos.

Méndez vive con su esposa, quien en estos momentos se encuentra en la provincia de Chiriquí producto de la pandemia del Covid-19 y al cerco sanitario que le impiden regresar.

El área está declarada como inundable por el Sistema Nacional de Protección Civil debido a las mareas altas que se registran en esta zona costera.

En Arraiján, la familia Iris Kwirs, de 47 años, fue perjudicada con un desprendimiento de techo en su vivienda que está compuesta de dos plantas: la planta inferior de concreto donde funciona una escuela y la de arriba, donde hay dos cuartos de madera ocupados por sus parientes.

La afectada reside con un nieto de dos años y tres hijos de entre 17, 23 y 26 años (madre soltera), quienes gozan de buena salud y hay buen ingreso familiar.

A las tres familias se le realizó la evaluación social y técnica para levantarles los expedientes y poder así brindarle las respuestas correspondientes.