Panamá, 4 de septiembre de 2020. Dos familias, que suman once personas, entre adultos mayores, que vivían en zonas de riesgo a orillas de una quebrada en el sector El Límite, en el distrito y provincia de Colón, fueron reubicadas de manera temporal en un albergue, mientras se les consigue un lugar seguro para construirles una vivienda permanente.
Una de las familias es la de Nivia Salinas Domínguez, de 69 años y su esposo José Concepción Carrión, de 60 años, captados por el equipo social del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) habitando en el corregimiento de Buena Vista en una pequeña casa de madera y zinc, con piso de tierra, sin electricidad, ni agua potable y con pocos enseres.
Según comenta la sexagenaria, durante los 30 años
de vivir en el lugar, se alumbraron con guaricha y velas, además el agua
potable era suministrada por una persona generosa, de lo contrario habrían
enfermado, ya que nunca habían recibido ayuda.
Igualmente, sus vecinos, una familia conformada por nueve
miembros, siendo las cabezas del hogar Ricaurte Caballero Lizandro y Nereida
Carrión Ruiz, tenía unos siete años de residir en una vivienda en malas
condiciones a orillas de la quebrada en El Límite, por lo que también el
Sistema Nacional de Protección Civil la decretó inhabitable al representar un
riesgo para estas personas cada vez que crecía en afluente por las lluvias.
Alejandro Vargas, director provincial del Miviot en
Colón, luego de conocer de esta situación, instruyó a un equipo social y
técnico para que realizara las evaluaciones a las dos familias para brindarles
las asistencias requeridas, debido al peligro que representaba vivir en ese
sitio.
Indicó que este era un caso que estaba pendiente, ya que había secuelas de riesgo por causa de las lluvias y caída de árboles; y para evitar que se convierta en una tragedia, se procedió con anticipación a efectuar el traslado temporal de las personas al albergue Mindi.
Vargas precisó que a ambas familias se les consultó si querían ser reubicadas y aceptaron, ya que se les incluirá en una solución habitacional del programa Techos de Esperanza, enfocado para personas de extrema pobreza.
La institución en el sector de Puerto Escondido, en el corregimiento de Cristóbal, analiza un área para levantar las residencias.



